Pues sí, pues sí, este pastelillo es muy ecológico ya que se trata de una obra de reciclaje¡¡ como lo oís.
La historia es la siguiente, había hecho un bizcocho y tuve serios problemas con el desmolde, lo que me obligó a cortarle los extremos para hacerlo presentable a la vista. Tras ésto, me encontré con dos tiras de bizcocho chocolatero y no era plan de tirarlo (que aquí no se tira ná) y me puse a pensar qué podía hacer yo con eso¡¡ entonces se me vino a la cabeza mi adorada Bakerella, y en ella me inspiré para hacer estos cremosos bizcochos reciclados. Espero que os guste la idea.

